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SAN
BERNARDO
El san bernardo
es admirado en todo el mundo por sus proezas de rescate en los
Alpes suizos. Su coraje y habilidad son narradas en leyendas
desde hace más de doscientos años.
Se cree que el
san bernardo desciende del moloso, linaje original de los
mastines llevados a los Alpes por los romanos hace unos 2,000
años. La raza lleva el nombre de bernardo de Mentón, fundador
de un hospicio construido en un remoto cruce alpino en Suiza
hace casi mil años para refugio de quienes viajaran por la
zona. Los monjes bernardinos criaron el perro para desarrollar
sus habilidades de guardián, guía y tiro. No se sabe cuándo
se le empezó a emplear en actividades de rescate, aunque probablemente
haya sido durante el siglo XVII. A esta raza se le atribuye el
mérito de haber salvado la vida de más de 2,500 personas;
Barry, un san bernardo nacido en 1800, rescató a cuarenta
personas en doce años de trabajo.
Esta raza es
ancha, alta y fuerte. Tiene cuello musculoso, pecho profundo y
una cola ancha y poderosa apenas curvada en la punta. Los pies
grandes con dedos muy arqueados le permiten andar por el hielo y
nieve con paso firme. Tiene el sentido del olfato muy
desarrollado, y también parece tener un sexto sentido respecto
la inminencia del peligro. Hay dos variedades de pelaje, largo y
corto. Ambos tipos son de pelo tupido y se encuentran en blanco,
blanco tostado, caoba, rojo, atigrado y negro con marcas y en
distintas combinaciones. El pelaje corto es un desarrollo
moderno de la cruza con el linaje terranova. El pelo es apenas
más largo y emplumado en las patas, pero como este pelaje se
congela en climas extremos, es menos apto para el ambiente
original del perro. El hocico corto cuadrado, la cara y orejas
son sombreados en negro. La expresión del perro es de
benevolencia.
De temperamento
solemne y confiable, el san bernardo suele ser bueno con los
niños. Es inteligente y fácil de entrenar, aunque hay que
empezar temprano, cuando el perro tiene todavía un tamaño
manejable, para mitigar las tendencias dominantes. Un perro
desobediente de este tamaño es un problema hasta para un adulto
fuerte, en caso de que se le ejercite en lugares públicos con
correa, por lo que hay que tomar el control desde el principio.
El san bernardo no ladra fuerte, pero es un buen perro
guardián, ya que su tamaño constituye un eficaz elemento
disuasivo.
Acicalado
Ambos tipos de pelaje
necesitan peinado y cepillado con un cepillo de cerdas duras por
lo menos tres veces por semana. En primavera y otoño, cuando
pierde bastante pelo, necesita un cepillado diario. Báñelo
sólo cuando haga falta con un jabón suave, ya que el champú
puede despojar al pelaje de los aceites naturales. Como
son perros que babean, hay que limpiarle muy bien la papada y el
pecho. Los ojos, que pueden lagrimear bastante, también
necesitan un cuidado especial en la limpieza. Revísele las
orejas con regularidad y recórtele las uñas.
Ejercitación y
alimentación
Con una larga caminata
diaria el perro se mantiene en buen estado. COmo toda raza
grande, crece con rapidez y necesita una alimentación especial.
No permita que el cachorro realice mucha actividad física hasta
que tenga los huesos bien formados y fortalecidos. Conviene que
camine poco y tenga poco juego hasta casi los dos años de edad.
Son perros muy susceptibles a la hinchazón estomacal, por lo
que hay que servirle porciones pequeñas dos o tres veces al
día; En vez de una sola porción y grande.
Recomendamos el
poner su tazón de agua y comida en un lugar elevado, para
facilitarle su alimentación si no tendrá que abrir sus patas y
ponerse en una postura incomoda para poder tomar su alimento.
Una dieta balanceada comercial para razas grandes recomendada
por su veterinario será suficiente, pero su alimentación es un
gasto considerable que deberá pensar usted y estar seguro(a)
antes de adquirir al cachorro.
Salud
Puede sufrir de displasia
de cadera y a problemas cardiacos. También problemas de
epilepsia, piel y oculares llamada ectropión que provoca
irritación y lagrimeo debido a que los párpados no se cierran
por completo.
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