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BOYERO
DE FLANDES
El boyero de
Flandes transmite confianza: desde su cuerpo escueto hasta su
carácter calmo y equilibrado. En la actualidad, trabaja para la
policía y como lazarillo de ciegos.
Esta raza es
originaria de las regiones pastoriles de la frontera entre
Francia y Bélgica. Inicialmente perro pastor y guardián, en la
Primera Guerra Mundial se lo empleó como mensajero y perro
ambulancia.
Tiene lo que más
importa en un perro trabajador: cuerpo fuerte y compacto. El
pelaje doble áspero y desgreñado se presenta en negro, gris,
sal y pimienta, atigrado y gamuza, a veces con manchas blancas
en el pecho. También tiene barba y bigotes espesos. Suele
cortársele la cola.
Adaptable y de
temperamento equilibrado, el boyero hace sus tareas con
tranquilidad. Es fácil de entrenar y, como sospecha de los
desconocidos, es un guardián excelente.
Acicalado
Si el perro vive afuera,
el pelo áspero y largo parece cuidarse solo; rechaza la
suciedad y el agua con facilidad. Si el perro vive adentro, el
aspecto del pelo mejora con un cepillado regular. Puede venirle
bien un recorte ocasional. Báñelo con agua o shampoo seco
cuando haga falta.
Ejercitación y
alimentación
Enérgico y activo, el
boyero necesita mucha ejercitación diaria. No tiene exigencias
especiales de alimentación.
Salud
Esta raza fue creada para
trabajar en condiciones extremas y casi nunca se enferma, pero
algunos perros pueden presentar displasia de caderas y problemas
oculares genéticos, incluyendo cataratas.
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