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MALTÉS
Este perro es
festejado desde la épocas del imperio romano y tal vez desde
antes, el objetivo principal en la vida del glamoroso maltés ha
sido siempre mejorar el ánimo de sus devotos dueños.
El maltés puede
ser la raza faldera europea más antigua, este pequeño aparece
en cuadros y otras obras de arte de 3000 años de antigüedad.
Su nombre deriva de la isla de Malta o de la ciudad italiana de
Melita.
Su deslumbrante
pelo es copioso y sedoso, cayendo largo y lacio, partido desde
la espina, y cubriendo todo su cuerpo hasta los pies. Se puede
encontrar siempre en color blanco, a veces con manchas limón o
beige. Lleva la cola arqueada graciosamente sobre el lomo.
Inteligente y fácil
de entrenar, el pequeño maltés tiene buen carácter, pero
mordisquea si se le trata con rudeza, por lo que es más
conveniente para niños mayores. Siempre alerta, ladrará a
cuanto extraño se acerque.
Acicalado
Su acicalado diario es
esencial, pero el cuidado de su pelo más. Limpie sus ojos y
revise las barbas regularmente para evitar que se ensucien.
Suele atársele el flequillo para que no caiga sobre los ojos. Báñelo
con agua tibia y champú cuando haga falta, secándolo y
abrigando bien al terminar, o con champú seco (pregunte a su
veterinario). Arranque los pelos que crecen en el conducto
auditivo, para ampliar el paso del aire.
Ejercitación y
alimentación
Le encanta caminar y
retozar en parques con buena sombra, y sigue siendo juguetón
hasta su ancianidad. No tiene exigencias especiales de
alimentación, con una dieta balanceada en croquetas es
suficiente, no se sobrealimente, y no complazca un apetito
quisquilloso ni caprichoso.
Salud
Esta raza es proclive a
problemas oculares y articulares, afecciones dentales y de encías,
hipoglucemia y quemaduras solares.
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