|
Tana
Te quiero y te recuerdo.
Por:
Luis
México, D.F.
Quiero
contarles de mi querida Tana, ella era una perrita noble,
juguetona, la quiero mucho, aunque no está ya con nosotros, se
que ella vivió bien junto a nosotros.
Era
una Doberman sepia, ha ella la adoptamos cuando ya estaba grande,
la recogieron de las calles, estaba flaca y muy maltratada por
el tiempo que llevaba sin tener un hogar. Como era de una raza
"peligrosa", pues nadie la quería, hasta que nos
avisaron y la fuimos a ver, ya estaba mejor de como la habían
tomado de la calle, pero su carita toda triste de que no tenia
casa.
La
llevamos con nosotros y como a los tres días empezó a ladrar,
ya movía más la cola, le pusimos Tana, no se porque, pero así
le llamamos y en pocos días ya se había a prendido el nombre y
nos hacia caso. jugaba con ella y empezó a engordad, llego a
estar también que nos podíamos poner en su lado como almohada
y no le hacíamos nada de peso.
La
sacábamos con collar y correa, pero sólo la dejaba sin la
correa y se ponía nerviosa y no caminaba a menos que caminara
con ella a mi lado, pensamos que tal vez así se perdió y no quería
pasar por lo mismo otra vez.
Una
vez, la saque a caminar y pasamos por una cochera y dos perros
salieron furiosos en contra de nosotros, ella se puso enfrente
de mi, totalmente pude ver que era para protegerme y así lo
hizo, lo único que me dio tiempo fue de quitarle la correa para
que se pudiera defender, fue un doberman y un dálmata, contra
ella. Quedo herida y la tuvo que ver un veterinario, el vecino
pago los gastos, debo de admitir que se porto responsable.
Como
ya estaba grande de edad, tuvo problemas de salud y fue mejor,
el darle un adiós sin dolor para ella, me ha dolido mucho el
hacer esto, pero nos dijo su veterinario, que era lo mejor para
ella, después iba a sufrir mucho y nosotros más al verla. La
extraño mucho, no saben cuanto, a veces me imagino el verla a mí
lado acostada, mientras yo trabajo en la computadora.
No
puedo escribir mas estoy llorando, pero quería que supieran de
ella, y como siendo ella adoptada, pudo y quiso defenderme,
aunque no la tuve de cachorrita, la quiero y siempre la voy a
recordar en mi corazón.
Gracias
mi querida Tana por el amor que me diste siempre.
Gracias
por tu carta Luis.
mascotaazul.com
|