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Tumores
Cerebrales
en Mascotas.
Enviado por
usuario.
Dr.
Marcos Vistalli.
Los
tumores primarios generalmente son de crecimiento lento. Si la
masa es grande puede obstruir importantes vasos produciendo un
infarto cerebral o una hemorragia que lleva a un déficit neurológico
agudo. Los tumores secundarios, así denominados los metastáticos,
son de evolución más rápida.
Los
diferentes tipos de tumor que se pueden presentar, de acuerdo al
tipo de células cancerígenas tienen incidencia predominante según
la raza de que se trate.
Los
tumores cerebrales pueden alcanzar un tamaño relativamente
grande, de hasta un centímetro, antes de que aparezcan los signos
clínicos. Algunos animales suelen mostrar signos poco
concluyentes, tales como leves cambios de conducta, hasta un año
antes de que muestren verdaderos trastornos neurológicos. El
primer signo pueden ser las convulsiones que ceden a un
tratamiento anticonvulsivante hasta que aumentan en frecuencia y
luego se tornan irreductibles.
De
acuerdo a la localización y evolución van apareciendo los
diferentes déficits neurológicos diagnosticables clínicamente,
con un aumento de la presión del líquido céfalo raquídeo y
también pueden encontrarse células tumorales en su análisis.
El
diagnóstico puede realizarse por análisis del LCR, pero la punción
es altamente peligrosa pues el aumento de la presión intracraneal
puede provocar herniación cerebral y en lugar de punzar la
cisterna magna se puede hacer sobre una zona vital del tronco
cerebral. La resonancia magnética sería lo indicado pero es
excesivamente costosa y no hay muchos equipos que estén
disponibles para usar en animales. En cambio, cuando los tumores
están ubicados en la corteza o en la zona subcortical lo más
recomendado es el electroencefalograma, aún por encima de la
tomografía computada, tal como lo indica Oliver y Lorenz en su
“Handbook of Veterinay Neurology”.
Si
deseas saber más de esta enfermedad pregúntale a tu médico
veterinario titulado de confianza.
Consulte al
Profesionista:
Dr.
Marcos Vistalli.
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