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Hablemos
del
Síndrome de Cushing.
Autor:
M.V.
Loli Tabar
Los
síntomas se pueden confundir con los del envejecimiento y muchos
perros no son diagnosticados ante la poca relevancia que para el
propietario puede representar la sintomatología que muestra su
mascota, por la coincidencia de hechos que pueden ser normalmente
atribuibles a la edad.
¿Qué
es?
Es una
enfermedad endocrina (hormonal) que por diversas causas produce un
aumento crónico en la concentración de cortisol sanguíneo,
responsable de la amplia gama de síntomas que muestran los
animales que tienen este problema.
La
secreción de cortisol en el organismo la realizan las glándulas
adrenales (situadas cerca de los riñones), y éstas a su vez son
reguladas por hormonas producidas por la glándula pituitaria o
hipófisis (en el cerebro). La causa pues de esta enfermedad suele
ser la presencia de tumores de distintos orígenes ubicados en la
glándula hipófisis o en las glándulas adrenales; o bien un
origen iatrogénico (producido por un tratamiento inadecuado), por
una excesiva administración de glucocorticoides.
¿Qué
animales es más probable que tengan este problema?
Suelen ser perros de más de seis años (sobretodo alrededor de
los diez años) de cualquier sexo y raza, aunque sí es cierto que
determinadas razas como el Boston terrier o el Boxer parecen tener
mayor predisposición.
Según
los casos descritos parecen más frecuentes los
hiperadrenocorticismos de origen hipofisario en perros de menos de
20 Kg., mientras que aquellos en perros de más de 20 Kg.
probablemente tendrán un origen adrenal.
¿Qué
me puede hacer sospechar en mi mascota?
Los síntomas muchas veces son inadvertidos o más bien pasados
por alto, ya que suelen ser perros adultos y se suelen achacar al
propio envejecimiento del animal.
Los
más destacados son letargia, debilidad muscular, obesidad
localizada a nivel abdominal (abdomen en péndulo), alteraciones
en la piel, el animal come más, bebe más y orina más. Éstas
van desde alopecias (zonas sin pelo), hiperpigmentación,
comedones, seborrea o falta de crecimiento del pelo tras el
rasurado.
El
jadeo puede aparecer tanto por la dificultad respiratoria
provocada por el aumento de grasa abdominal como por problemas más
graves y secundarios a la enfermedad (tromboembolismo pulmonar).
Asimismo
se pueden apreciar alteraciones en los ciclos reproductivos de las
hembras y atrofia testicular en los machos.
Los
signos neurológicos que se derivan asociados a esta enfermedad
son indiferencia, estupor, marcha en círculos, incordinación,
cambios en la conducta, ceguera.
¿Cómo
llegamos a un diagnóstico?
En la analítica sanguínea se aprecian alteraciones que nos
pueden hacer sospechar de la presencia de esta enfermedad. Es
importante realizar también un análisis de orina para valorar la
densidad urinaria (estará disminuida) y posibles infecciones
urinarias o alteraciones renales secundarias.
La
radiografía y ecografía abdominales son bastante útiles a la
hora de valorar el tamaño de las glándulas adrenales, detectar
masas anormales en las mismas o metástasis en otros órganos o
depósitos anormales de calcio.
Si
sospechamos un origen hipofisario, el TAC y la resonancia magnética
son definitivas para valorar la existencia de alteraciones a este
nivel.
Por
último tenemos al alcance distintas pruebas más específicas que
nos ayudan a diagnosticar el problema y a diferenciar su origen.
Las más usadas son el test de estimulación con ACTH y el test de
supresión con dexametasona. Estos test consisten en medir la
concentración de cortisol en sangre y sacar conclusiones
conociendo los efectos de estimulación o inhibición de la
secreción de dicho cortisol que ejercen las sustancias que
previamente inyectamos.
¿Qué
tratamiento tenemos al alcance?
El origen del problema es una neoplasia (tumor o cáncer), por
tanto el tratamiento se basa en quimioterapia o radioterapia
combinada o no con la extirpación de la masa.
El
Mitotane y el Ketoconazol se usan como quimioterápicos en casos
de tumores adrenales, en cambio, en caso de tumores hipofisarios,
se usa el Mitotane a dosis altas para destruir el tejido de las glándulas
adrenales y evitar la hiperproducción de cortisol cuando no
podemos actuar sobre dichos tumores hipofisarios.
El
más utilizado es el Mitotane, pero teniendo en cuenta que hay que
hacer un seguimiento continuo del paciente. Hay que ir ajustando
la dosis con el tiempo por los efectos secundarios producidos por
el mismo fármaco y por la disminución del cortisol sanguíneo.
La reacción adversa más frecuente es la irritación gástrica y
los vómitos. Cuando el tratamiento perdura más de seis meses
pueden aparecer síntomas neurológicos secundarios al crecimiento
progresivo de la neoplasia en el cerebro.
Una
alternativa al Mitotane es el uso de Ketoconazol, sobretodo si se
trata de perros pequeños (menos de 5 Kg.) o como quimioterápico
previo a la cirugía. Valoraremos también efectos colaterales del
mismo, destacando la toxicidad hepática.
Otra
opción que está en estudio pero todavía no está totalmente
estandarizada es el uso del L-deprenyl. Este medicamento se ha
demostrado su efectividad en el 40% de los tumores hipofisarios.
¿Qué
pronóstico tenemos?
Depende de muchos factores pero podemos hacer una aproximación;
si se trata de hipotiroidismo hipofisario la supervivencia es de
30 meses a 4 años, mientras que tras la extirpación de las glándulas
adrenales por un tumor adrenal benigno (adenoma adrenocortical) es
de unos 36 meses. Si se trata de un adenocarcinoma con metástasis
suele producirse la muerte como muy tarde en un año.
¿Qué
complicaciones podemos tener?
El aumento de cortisol sanguíneo tiene influencia a nivel sistémico
sobre multitud de órganos, y por tanto, son probables
complicaciones secundarias a dicha elevación como: hipertensión,
insuficiencia cardíaca congestiva, alteraciones renales (glomerulopatias,
pielonefritis, cálculos), diabetes Mellitus (por resistencia a la
insulina), tromboembolismo pulmonar o pancreatitis. Así pues
remarcamos la importancia del chequeo constante del paciente con
hiperadrenocorticismo para tratar de detectar cuanto antes estos
problemas y poner todos los medios que tenemos al alcance para
solucionarlos.
Resumen:
Algunas veces, es recomendable la extirpación del tumor
El hiperadrenocorticismo es una enfermedad endocrina que cursa con
elevación del cortisol sanguíneo, el cual provoca alteraciones
multisistémicas no muy graves en un inicio, pero de curso crónico
y con complicaciones que es importante considerar.
Muchos
perros no son diagnosticados ante la poca relevancia que para el
propietario puede representar la sintomatología que muestra su
mascota, por la coincidencia de hechos que pueden ser normalmente
atribuibles a la edad.
El
diagnóstico requiere de unas mínimas pruebas de laboratorio, que
ante un buen ojo clínico pueden fácilmente conducir a resultados
concluyentes.
La
quimioterapia o resección del tumor deben ser llevados a cabo
para tratar de evitar el avance de la neoplasia, pero aún así la
esperanza de vida es de unos 3 años (hecho aceptable si
consideramos que la vida media de estos pacientes es de 10 años).
Agradecemos
la colaboración
para la publicación de este articulo
a: Loli Tabar - Medica veterinaria
S.E.C.
(Servicio de Educación para
el Consumidor)
Fuente: Foyel.com
Este
tema es informativo y preventivo. mascotaazul.com no puede
diagnosticar o recetar, esto solo lo debe hacer un M.V.Z. Si desea
saber más de este tema en su mascota, haga contacto con los M.V.Z
de nuestro "Directorio
Especializado" o con su veterinario de confianza.
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