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Diabetes
en
perros y gatos.
MVZ
Esp. Eduardo Córdova Moreno.
Director Médico del Hospital Veterinario Medican Center.
Mucha
gente se pregunta si los perros y los gatos también pueden
padecer diabetes o si se trata de una enfermedad exclusiva del
hombre, la respuesta es que la diabetes se puede presentar tanto
en los perros como los gatos.
En
el caso de los perros, se ha visto que la diabetes se presenta con
mayor frecuencia en las hembras que en los machos y que existe
cierta predisposición genética en algunas razas como son el Poodle,
Dachshund, Schnauzer miniatura, Beagle, Golden
Retriever y Spitz. Existen otras razas en las cuales se
considera que el riesgo a padecer de esta enfermedad es
relativamente reducido como son el Cocker Spaniel, Pastor
Alemán, Collie, Pekinés, Rottweiler y Bóxer
indicando una posible resistencia genética de estas razas a la
diabetes o enfermedades precursoras.
En el caso de los gatos se ha visto predominio en gatos
machos castrados y no parece haber predisposición racial.
La
diabetes mellitus se define como el resultado de la deficiencia
relativa o absoluta de la secreción de insulina. La insulina es
una hormona que se produce en el páncreas y que normalmente se
encarga de hacer penetrar la glucosa en las células, lo que
ocurre en la diabetes es que la glucosa que ya no puede entrar
eficazmente en las células se queda en la sangre, lo que se
traduce en una aumento de la glucosa en sangre (hiperglicemia).
Ahora
bien, para
poder darse cuenta de que su mascota es diabética deberá
presentar ciertos signos clínicos, los más característicos son
el síndrome llamado poliuria-polidipsia, es decir, que el
paciente orina y bebe más de lo normal. Este síndrome suele ir
acompañado de polifagia (aumento en el consumo de apetito) y
pérdida de peso. El diagnóstico se basa en la correlación
de los signos clínicos con un incremento en los niveles de
glucosa en sangre en ayunas y la presencia de glucosa en la orina
(glucosuria).
A
estas manifestaciones clásicas de la diabetes se pueden añadir
trastornos cutáneos principalmente infecciones, trastornos
oculares que se caracterizan por la aparición de cataratas;
infecciones de vías urinarias y aumento del volumen hepático
revelado por la palpación abdominal.
Con
base en los signos clínicos, su médico veterinario realizará análisis
con el fin de determinar los niveles de glucosa en la sangre
(glicemia) del paciente en ayunas así como la presencia de
glucosa en la orina.
La ausencia de glucosa en la orina no es suficiente para
concluir que el animal no es diabético.
Además
de la glucosa, el médico veterinario deberá realizar otros análisis
como sería una bioquímica sanguínea para determinar si existen
otras complicaciones principalmente hepáticas o renales.
Una
vez realizado el diagnóstico, el siguiente paso es establecer un
tratamiento cuyo objetivo es la eliminación de los signos
observados secundarios a la hiperglucemia y glucosuria. La
persistencia de los signos clínicos y la emergencia de
complicaciones crónicas guardan relación directa con la magnitud
y duración de la hiperglucemia. La restricción de las
fluctuaciones glucémicas y el mantenimiento de una concentración
de glucosa casi normal ayudan a reducir la intensidad de las
manifestaciones clínicas y prevenir las complicaciones de la
diabetes mal controlada. Esto puede alcanzarse mediante la
administración adecuada de la insulina, dieta, actividad física,
medicaciones hipoglucemiantes orales o prevención y control de
los procesos inflamatorios, infecciosos, neoplásicos y hormonales
concurrentes, o una combinación de estas medidas.
Se
recomienda administrar durante dos o tres días
una dosis estándar de insulina calculada en función del
peso del animal y posteriormente se sugiere hospitalizarlo durante
un día para realizar una
curva de glucosa la cual consiste en obtener
muestras de sangre del paciente cada hora durante
veinticuatro horas, dicha curva, que informa sobre la cinética de
la insulina, permite corregir eventualmente la dosis de insulina
prescrita al comienzo del tratamiento y determinar la hora más
favorable para la distribución de las comidas. Una vez
determinados estos valores se deberá seguir estrictamente el
tratamiento y en particular inyectar la dosis de insulina por vía
subcutánea cada día a hora fija en una o dos veces dependiendo
de las indicaciones del médico veterinario.
Si
bien se debe intentar normalizar la concentración sanguínea de
glucosa, el médico veterinario también debe estar atento al
desarrollo de la hipoglucemia, una complicación seria y que
potencialmente tiende a presentarse como resultado de una
insulinoterapia excesiva.
Un
elemento muy importante en el tratamiento lo constituye la terapia
dietética la cual deberá iniciarse en todos los perros y gatos
diabéticos y cuyo objetivo es reducir la obesidad, mantener la
regularidad en el momento y contenido calórico de las comidas y
minimizar las fluctuaciones pospandriales (después de comer) en
la concentración sanguínea de glucosa. Para alcanzar estos
objetivos, la dieta deberá contar
con un alto contenido en fibra y de carbohidratos
digestibles, reducción del contenido graso y un contenido
proteico adecuado.
El
seguimiento de la enfermedad en ningún caso se debe basar en la búsqueda
de azúcar en la orina pues los errores de interpretación,
considerables algunas veces, pueden inducir a error en el
tratamiento y llevar (ese es el mayor riesgo) a inyectar dosis de
insulina capaces de provocar la muerte del animal. Una toma de
sangre mensual permitirá vigilar de modo más seguro la evolución
de la enfermedad.
El
tratamiento de la enfermedad en el perro y en el gato sigue siendo
difícil; exige mucha atención por parte del veterinario y sobre
todo del propietario que deberá obligarse a administrar
diariamente la insulina y a distribuir las comidas en horas fijas.
Por desgracia, hay muchísimos factores capaces de romper cada día
el equilibrio que se creía ya establecido. El tratamiento de la
diabetes mellitus en perros y gatos es una escuela de
perseverancia.
MVZ
Esp. Eduardo Córdova Moreno
mvzcordova@yahoo.com
Este
tema es informativo y preventivo. mascotaazul.com no puede
diagnosticar o recetar, esto solo lo debe hacer un M.V.Z. Si desea
saber más de este tema en su mascota, haga contacto con los M.V.Z
de nuestro "Directorio
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