Las mascotas terapia
para nuevas parejas
Cuando
llega el momento de unir nuestra vida en pareja, es el principio
de una nueva vida diaria, ya no seremos uno, ahora seremos dos y
tal vez más.
Se
dice que el primer y segundo año de vida en pareja es el tiempo
donde se tienen que modificar en parte nuestras acciones y esto
puede provocar conflictos en nuestra relación, hasta el poder
sincronizarnos.
Después
de un tiempo de vida en pareja se llega al punto de decidir, de
pensar, de seguir siendo solo dos ó de empezar hacer más
integrantes, es decir, el pensar en tener familia.
Así
como una unión requiere de compromiso y responsabilidades, lo
es más un hijo. ¿Pero en todo esto, donde entra la mascota?.
La
mascota y la pareja
En
tiempos pasados, el hombre era el proveedor de la casa y la
mujer era solo para el hogar, en la actualidad esto empieza a
cambiar, cada vez más la mujer es parte importante de la vida
laboral ya sea por actitud propia o para dar un aporte más para
la casa.
Esto
ha llevado también matrimonios de éxito laboral, pero con
rutinas y desapareciendo temas de conversación de pareja y el
punto principal de su unión.
El
tener la pareja una mascota, ya sea que los dos o solo el hombre
trabaje, ayuda en parte a mantener esa unión principal, al ser
tema de conversación la mascota y su comportamiento, además de
las responsabilidades que tienen que estar manejando los dos
hacia ella, esto hace a la pareja trabajar en equipo para ellos
y la mascota.
Sabemos
los beneficios terapéuticos que tiene una mascota en nosotros y
en pareja son estos beneficios, más el recordarnos que es parte
de nuestra familia y el hacernos trabajar en equipo, en familia.
El
hablar de ella, lo que necesita, el ponernos de acuerdo para su
paseo, el estar jugando con ella en pareja, etc., etc., todo
esto beneficia la relación y estimula el poder hacer espacios
de tiempo para convivir con nuestra pareja.
El
no olvidarse de trabajar en equipo, es recordarnos el porque de
nuestra unión, porque nos enamoramos de esa persona y no de
otra. Una mascota puede ser ese recordatorio diario, el que nos
provoque risa, el que nos haga hablar de temas apartados al
trabajo y en momentos nos haga también olvidarlos y disfrutar
de momentos apacibles con ella y nuestra pareja.
¿Y
los Hijos?
Cuando
llegue el momento de pensar en los hijos, podremos ver que tan difícil
ha sido para nosotros el mantener una relación de pareja y el
trabajar en equipo por nuestra mascota; no se puede comparar una
mascota y un hijo, pero una mascota es una mínima
responsabilidad y compromiso en comparación al de un hijo.
Una
mascota necesita de tiempo, cuidado, alimento, salud,
educación, pero tenemos un poco de flexibilidad en la
responsabilidad y compromiso con ella, es decir si salimos por
varias horas y la dejamos sola con lo necesario, ella estará
bien, pero un hijo no da este tipo de flexibilidad.
Si
nosotros podemos ver que hemos tenido el 100% de éxito con
nuestra mascota, entonces tal vez podremos sentarnos en pareja y
empezar hablar de la familia.
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