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El
Hijo "mascota"
Educado.
En
el caso de los perros ellos no tienen o nacen con buenos
modales, es responsabilidad de nosotros su familia de
demostrarle el comportamiento correcto y enseñarle buenos
modales caninos. El entrenamiento es una tarea fácil y
satisfactoria; no hacen falta trucos mágicos ni un perro
superdotado. Si trabajamos junto a el con regularidad, fijándonos
reglas y cumpliéndolas, nuestra preciosa mascota pronto distinguirá
lo que es adecuado y lo que no lo es.
¿Por
que educarlo?
Es
mucho más fácil convivir con un perro que entienda las cinco
órdenes básicas: sentado, quieto,
echado, ven
y en marcha. Es menos
probable que moleste a las personas, que pelee con otros perros
o que obligue al dueño a cruzar la calle con luz roja. es mejor
para nosotros que él sepa caminar a nuestro lado para llevarlo
al veterinario, a la guardería, tienda, etc..Además resulta
difícil vivir con un perro que esté siempre molestando y
atropellando a la gente, ¿verdad?.
La
educación "entrenamiento" ayuda a fortalecer el
vínculo con nuestra mascota; así, ella aprenderá a
confiar en usted y su familia.
Las
reglas ¿de la vida?
Ellos también necesitan entrenamiento porque la cosas que
en el mundo canino son aceptables, como defender la comida gruñendo,
son inaceptables en una familia humana. El entrenamiento es la única
manera de hacer que el perro comprenda lo que se espera de él y
darle pautas claras acerca de lo que no puede hacer.
El
aburrimiento
Todo perro tiene la necesidad instintiva de estar ocupado.
La mayoría fueron reproducidos con determinado objetivo, como
defender o cazar, y cuando no hacen nada se aburren y se tornan
destructivos. El entrenamiento básico, como enseñarle a
sentarse o a caminar con la correa, genera en el perro la
sensación de tener una meta clara. En lugar de ser un animal
aburrido y frustrado, se sentirá satisfecho y pleno porque
tiene un trabajo que hacer.
Su
sentido de pertenencia
Los perros en estado salvaje vivían según una jerarquía y
dependían del líder para sobrevivir. Por lo tanto, desde el
punto de vista canino, recibir órdenes de un líder es una
forma de pertenecer y los hace sentir más seguro porque
entienden cuál es el lugar que ocupan en la jerarquía
familiar. El respeto por la autoridad también evita el
comportamiento dominante y agresivo causado por una sensación
de inseguridad.
Su
obediencia es su libertad
En lugar de restringirlo, el entrenamiento le da al perro
una mayor libertad. Un perro de buenos modales que se acerca
cuando se le llama, por ejemplo, disfruta más de los momentos
de juegos sin correa que sus amigos menos obedientes. Además,
nos evita muchas preocupaciones.
Utilicemos
el lenguaje canino
Entender la forma de comunicación del perro con otros
perros y con las personas es de gran importancia para el
entrenamiento. Como sus antepasados, los lobos que seguían al
líder de la jauría, el perro prestará mucha atención a las
expresiones, los movimientos y las vocalizaciones del dueño
para comprender sus señales. Hablando el lenguaje del perro o
equivalente humano, las ideas resultan más fáciles de
comunicar. Por ejemplo, durante el entrenamiento utilice tonos
de voz que semejen los utilizados por los perros cuando hablan
entre ellos. Un ladrido "una orden" firme es
ideal para las ordenes; un tono agudo, semejante al ladrido
excitado del perro, es bueno para indicar elogio y placer. Si
usted logra hablar de modo que el perro pueda comprenderlo, no
sólo conseguirá que se comporte mejor sino también
fortalecerá el vínculo entre ambos.
Podemos
pensar que nuestro cachorro es como un niño que necesita
recibir reglas claras y coherentes.
mascotaazul.com
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