La
mascota
vagabunda
A veces pensamos
en adoptar a un animal de la calle donde vivimos, pero no nos
ponemos a pensar si ella quiere estar en casa.
Eso le paso a una
vecina, platicando con ella me comento de querer adoptar a un
perro de la calle que anda por ahí cerca todo el tiempo, lo
invito a pasar, él entro y comió, tomo agua y descanso. cuando
ella creía que ya tenia una nueva mascota, esta se paro dando
entender de que quería salir, fue tanto su alboroto que mi
vecina le tuvo que abrir la puerta.
Ella se quedo
triste y enojada por la actitud del perro, pensó que era un mal
agradecido, pero al otro día, el regreso y paso igual comió,
tomo agua, descanso y se fue. Mi vecina con los días empezó a
entender rápido la actitud del perro, era vagabundo o
aventurero, le gustaba ser libre o ya estaba acostumbrado a esa
vida.
Ahora su mascota
la visita diario y la acompaña en la calle, cuando sale al
mercado o por ahí donde vive, a veces el perro le lleva regalos
"botes vacíos o trapos" demostrándole su
agradecimiento y amistad.
Mi vecina esta
contenta de las visitas diarias de su amigo, aunque a veces no
le gustan los regalos que él trae; se los acepta para no herir
sus sentimientos, pero estos regalos le dan risa y le hacen
mejor la vida y no pierde la esperanza de que un día ya no
tenga ganas de salir a la aventura su mascota.
José
Aranda
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